Cuando los niños empiezan la guardería o el colegio, es habitual que enfermen con más frecuencia. Comparten juguetes, mesas, cuentos, lápices, espacios cerrados y, sobre todo, mucho contacto entre ellos. Por eso, los resfriados, la tos, los mocos y otros procesos respiratorios suelen ser muy comunes durante el curso escolar.
Las manos son una de las principales vías de transmisión de virus y bacterias. Los niños se tocan la cara, se llevan objetos a la boca, comparten materiales y muchas veces todavía no tienen adquiridos unos hábitos de higiene adecuados. Enseñarles pequeñas rutinas desde edades tempranas puede marcar una gran diferencia.
Hábitos de higiene que ayudan a reducir contagios
1. Enseñar a estornudar correctamente
Es importante enseñarles a estornudar o toser en la parte interior del codo o en un pañuelo de papel desechable. Estornudar al aire o directamente en las manos facilita que los virus se propaguen a juguetes, mesas, pomos o a otros niños.
2. Evitar tocarse la nariz, la boca y los ojos
Los ojos, la nariz y la boca son vías de entrada frecuentes para los microorganismos. Por eso, conviene recordarles que no se metan los dedos en la nariz, no se froten los ojos y no se lleven las manos a la boca.
3. Lavarse bien las manos
El lavado de manos debe hacerse con agua y jabón, durante al menos 20 segundos. Es especialmente importante antes de comer, después de ir al baño, al llegar a casa y después de sonarse la nariz.
Para que los más pequeños lo hagan mejor, puede convertirlo en una rutina sencilla: cantar una canción corta mientras se lavan las manos, usar un jabón que les guste o supervisar el lavado hasta que aprendan a hacerlo solos.
4. Secar bien las manos
Las manos húmedas pueden favorecer la transmisión de microorganismos. Después del lavado, es importante secarlas correctamente. En entornos escolares, las toallitas de papel de un solo uso suelen ser una opción práctica.
5. Limpiar juguetes y objetos de uso frecuente
Los niños suelen compartir juguetes y, en edades tempranas, muchos se los llevan a la boca. Limpiarlos con frecuencia ayuda a reducir el riesgo de contagio, especialmente en guarderías o aulas infantiles.
6. Ventilar los espacios
Renovar el aire de las habitaciones y aulas ayuda a evitar ambientes cargados. Siempre que sea posible, es recomendable ventilar varias veces al día y fomentar actividades al aire libre.
7. Evitar muchas horas seguidas en espacios cerrados
Los espacios cerrados y poco ventilados favorecen la transmisión de virus. Salir al patio, pasear o realizar actividades al aire libre ayuda a reducir ese contacto continuado en ambientes cargados.
8. Usar gel hidroalcohólico cuando no haya agua y jabón
El lavado con agua y jabón debe ser la primera opción, pero el gel hidroalcohólico puede ser útil en momentos puntuales, especialmente durante picos de infecciones o cuando no hay acceso inmediato a un lavabo.
Reforzar las defensas en época escolar
Además de los hábitos de higiene, una alimentación equilibrada, buen descanso, hidratación adecuada y actividad física ayudan a mantener el organismo en mejores condiciones durante el curso.
En épocas de frío, cambios de temperatura o cuando el niño encadena varios resfriados, puede ser interesante apoyar el sistema inmunitario con productos adaptados.
Neo Peques Inmuno+ está especialmente indicado en épocas de frío y cambios de temperatura, y para niños en edad escolar o de guardería con infecciones respiratorias de repetición. Su fórmula combina betaglucanos de reishi, vitamina C y zinc, nutrientes que contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario. Está indicado a partir de 6 meses y tiene sabor a frutas.
Neo Peques C+ aporta vitamina C y zinc, dos nutrientes clave para el funcionamiento normal del sistema inmunitario. Puede ser una opción sencilla cuando se busca un apoyo diario en etapas de mayor desgaste, dietas poco variadas o periodos de infecciones recurrentes. Tiene sabor a naranja y está indicado a partir de 6 meses.
Neo Peques Própolis Plus puede ser un buen apoyo durante el invierno y los cambios de estación. Combina propóleo, polen, equinácea, llantén, malvavisco, tomillo, miel, aceites esenciales de limón y romero, junto con manganeso-cobre. Está orientado al cuidado de las vías respiratorias superiores y al apoyo en catarros y alteraciones de origen vírico. Está indicado a partir de 12 meses.
Pequeñas rutinas, grandes resultados
La prevención en guarderías y colegios empieza con hábitos sencillos: lavarse las manos, ventilar, usar pañuelos desechables, no compartir objetos personales y limpiar los juguetes con frecuencia.
A estos cuidados diarios se puede sumar un apoyo nutricional adaptado, especialmente en los meses de frío o cuando los niños están más expuestos a infecciones. Neo Peques Inmuno+, Neo Peques C+ y Neo Peques Própolis Plus pueden ayudar a acompañar las defensas y el bienestar respiratorio de los más pequeños durante el curso escolar.
Fuente orientativa del contenido preventivo: Hospital de Nens.

