Los niños que acuden a la guardería o al colegio están más expuestos a resfriados, sobre todo cuando comparten juguetes, espacios cerrados y contacto frecuente con otros niños. En estas etapas es normal que aparezcan mocos, tos, congestión nasal o molestias de garganta.
Aunque la mayoría de resfriados son procesos leves y pasajeros, pueden resultar incómodos para los pequeños, especialmente cuando la mucosidad les dificulta dormir, comer o respirar con normalidad.
Cómo prevenir el contagio
Para reducir el riesgo de resfriados, es importante trabajar hábitos sencillos desde casa:
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Usar pañuelos desechables.
- Evitar que los niños compartan vasos, cubiertos o botellas.
- Limpiar juguetes, chupetes u objetos que se llevan a la boca.
- Ventilar bien las habitaciones.
- Evitar el contacto estrecho con personas resfriadas siempre que sea posible.
Estos gestos no eliminan por completo el riesgo de contagio, pero ayudan a disminuirlo.
Qué hacer cuando hay mucosidad
Cuando el resfriado aparece acompañado de mocos, lo más importante es ayudar al niño a respirar mejor y favorecer la expulsión de la mucosidad.
1. Ofrecer líquidos con frecuencia
Beber agua o líquidos adecuados a su edad ayuda a mantener una buena hidratación. Esto puede favorecer que las secreciones sean menos espesas y más fáciles de eliminar.
2. Evitar ambientes muy cargados o calurosos
No conviene abrigar al niño en exceso ni mantenerlo en habitaciones demasiado calientes. Es preferible un ambiente templado, ventilado y sin humo.
3. Realizar lavados nasales
Los lavados nasales con suero fisiológico pueden ayudar a limpiar la nariz, especialmente antes de comer o dormir. Deben hacerse con suavidad, sin forzar y adaptados a la edad del niño.
4. Ayudar a eliminar los mocos en bebés
En bebés que todavía no saben sonarse, puede utilizarse un aspirador nasal o perilla de goma de forma puntual y cuidadosa, sin abusar, para evitar irritar la mucosa nasal.
5. Proteger la piel de la nariz
Cuando hay muchos mocos, la zona inferior de la nariz puede irritarse. Aplicar una pequeña cantidad de producto protector adecuado para la piel infantil puede ayudar a evitar molestias.
Neo Peques Mocosytos: apoyo en tos con mucosidad
Neo Peques Mocosytos es una opción especialmente indicada cuando el resfriado se acompaña de mucosidad y tos. Es un jarabe a base de extractos de pino, malva, drosera y gordolobo, junto con N-acetilcisteína y el oligoelemento manganeso-cobre. Sus ingredientes se utilizan tradicionalmente para favorecer una correcta fluidez respiratoria, ayudar con la mucosidad y calmar la tos.
La N-acetilcisteína destaca por su acción mucolítica, ayudando a fluidificar el moco. Además, la fórmula tiene agradable sabor a frambuesa y está indicada a partir de 12 meses.
Neo Peques Própolis Plus: para épocas de frío y cambios de estación
Cuando se busca cuidar las vías respiratorias superiores, especialmente en invierno o durante los cambios de estación, Neo Peques Própolis Plus puede ser una buena opción. Combina propóleo, polen, equinácea, llantén, malvavisco, tomillo, aceites esenciales de romero y limón, miel y manganeso-cobre. Está orientado a favorecer el buen estado de las vías respiratorias superiores y como apoyo en catarros y alteraciones de origen vírico y está indicada a partir de 12 meses.
Apoyo para las defensas
Para acompañar el funcionamiento normal del sistema inmunitario, Neo Peques C+ aporta vitamina C y zinc, dos nutrientes importantes en épocas de mayor desgaste o infecciones recurrentes. Está indicado a partir de 6 meses y tiene sabor a naranja.
Otra opción interesante en niños que suelen resfriarse con frecuencia, especialmente en guardería o etapa escolar, es Neo Peques Inmuno+. Contiene acerola, reishi, vitamina C, zinc y betaglucanos, y está indicado en épocas de frío y cambios de temperatura.
Para niños mayores de 3 años, Neo Peques Gummies Propol+ puede ser una alternativa cómoda en formato gummy. Aporta própolis, N-acetilcisteína y vitamina C, con sabor a lima.
Cuándo consultar con el pediatra
Conviene consultar con el pediatra si la tos dura más de varios días, si hay fiebre persistente, dificultad para respirar, decaimiento importante, rechazo de líquidos, dolor de oído o si el niño es muy pequeño.
Con hidratación, lavados nasales, descanso, buena ventilación y productos adaptados como Neo Peques Mocosytos, Neo Peques Própolis Plus, Neo Peques C+ o Neo Peques Inmuno+, es posible acompañar mejor los resfriados infantiles y ayudar a que los pequeños se sientan más cómodos.

