El café de la mañana con los colegas de trabajo o después de dejar a los niños es para muchos, un ritual imprescindible para comentar las noticias del día o compartir anécdotas. No renuncies a este momento de conexión social. Eso sí, mantén el control: toma solo un café y sin azúcar.
Un par de horas más tarde, cuando llega media mañana, tras correos electrónicos, llamadas y encargos, el apetito comienza a despertar. Es fácil caer en la tentación de la máquina expendedora: palitos, chocolatinas o bocadillos envasados. Resiste. Elige un mini bocadillo, una pieza de fruta o un yogur. Estas opciones saciarán tu hambre sin comprometer tus objetivos.
A la hora de la comida, las tentaciones reaparecen con más fuerza: bocadillos rápidos, comida rápida, menús completos con primer plato, segundo, postre y café, latas precocinadas. La solución está en la planificación previa. Lleva tu tupper con comida equilibrada o elige un menú saludable basado en un plato único de proteínas, verduras o ensalada. Sin esta preparación, te encontrarás rodeado de tentaciones que sabotearán tu dieta saludable. Y es entonces cuando muchos se dicen: "un día es un día".

