
Ejercicio por la mañana
Hacer ejercicio por la mañana, justo después de levantarse, puede ser una buena opción para muchas personas. En ese momento el cuerpo lleva varias horas sin recibir alimentos, por lo que los niveles de glucógeno pueden estar más bajos que durante el resto del día.
Esto puede favorecer que el organismo utilice más fácilmente las reservas de grasa como fuente de energía, especialmente durante ejercicios cardiovasculares de intensidad moderada.
¿Se quema más grasa por la mañana?
Algunos estudios sugieren que entrenar por la mañana, especialmente antes del desayuno, puede aumentar el uso de grasa como energía en comparación con otros momentos del día. Sin embargo, lo más importante para perder peso no es solo la hora del entrenamiento, sino la constancia, la alimentación equilibrada y el gasto calórico total a lo largo del día.
Por eso, aunque entrenar por la mañana puede ser beneficioso, también se pueden obtener buenos resultados haciendo ejercicio por la tarde o por la noche, siempre que se mantenga una rutina regular.
Combinar fuerza y ejercicio cardiovascular
Una buena estrategia para mejorar la quema de grasa es realizar primero un entrenamiento de fuerza y después ejercicio aeróbico o cardiovascular.
Durante el entrenamiento de fuerza, como pesas, sentadillas, abdominales o ejercicios con el propio peso corporal, el cuerpo utiliza una cantidad importante de hidratos de carbono como fuente de energía. Después, al realizar ejercicio cardiovascular, el organismo puede recurrir con mayor facilidad a las reservas de grasa.
Ejemplos de entrenamiento de fuerza
Algunos ejercicios de fuerza recomendados son:
- Pesas ligeras o moderadas.
- Sentadillas.
- Planchas.
- Abdominales.
- Flexiones adaptadas.
- Ejercicios con bandas elásticas.
- Zancadas.
- Ejercicios con máquinas de musculación.
Este tipo de entrenamiento ayuda a tonificar el cuerpo, fortalecer los músculos y aumentar el gasto energético.
Ejercicio cardiovascular de forma regular
Para favorecer la pérdida de grasa, se recomienda realizar al menos 30 minutos seguidos de ejercicio cardiovascular, de forma regular, como mínimo 3 días a la semana.
Algunas opciones de ejercicio cardiovascular son:
- Caminar rápido.
- Correr suavemente.
- Andar en bicicleta.
- Nadar.
- Bailar.
- Hacer zumba.
- Subir escaleras.
- Usar la elíptica o la cinta de correr.
Recomendación final
Para obtener mejores resultados, lo ideal es combinar ejercicios de fuerza con actividad cardiovascular, mantener una rutina constante y acompañar el entrenamiento con una alimentación saludable. También es importante adaptar la intensidad del ejercicio al estado físico de cada persona y descansar correctamente para evitar lesiones.

