Leer correctamente las etiquetas nutricionales es esencial para tomar decisiones informadas sobre tu alimentación. Las etiquetas revelan características específicas del alimento, su aporte energético y los nutrientes que contiene. En el caso de las grasas, es crucial entender qué significan las declaraciones nutricionales oficiales.
Declaraciones sobre contenido de grasa total
Bajo contenido en grasa: El producto contiene máximo 3 g de grasa por 100 g (sólidos) o 1,5 g por 100 ml (líquidos). Para leche semidesnatada, el límite es 1,8 g por 100 ml.
Sin grasa: No contiene más de 0,5 g de grasa por 100 g o 100 ml. Ten en cuenta que las declaraciones como "X% sin grasa" están prohibidas por ley.
Declaraciones sobre grasas saturadas
Bajo contenido de grasas saturadas: La suma de ácidos grasos saturados y trans no supera 1,5 g por 100 g (sólidos) o 0,75 g por 100 ml (líquidos). Además, estas grasas no deben aportar más del 10% del valor energético total del producto.
Sin grasas saturadas: La suma de grasas saturadas y ácidos grasos trans no excede 0,1 g por 100 g o 100 ml.
Declaraciones sobre grasas insaturadas beneficiosas
Alto contenido de grasas monoinsaturadas: Al menos el 45% de los ácidos grasos provienen de grasas monoinsaturadas, y estas aportan más del 20% del valor energético del producto.
Alto contenido de grasas poliinsaturadas: Mínimo 45% de los ácidos grasos proceden de grasas poliinsaturadas, aportando más del 20% del valor energético.
Alto contenido de grasas insaturadas: Al menos el 70% de los ácidos grasos presentes son insaturados, y estas grasas aportan más del 20% del valor energético del producto.
Dominar estas definiciones te permite identificar rápidamente qué productos se alinean con tus objetivos de salud nutricional.

