Es común que los niños pequeños enfrenten dificultades para conciliar el sueño de manera regular. Se estima que aproximadamente un 70% de los niños menores de cinco años experimentan problemas para dormir. Este fenómeno no solo afecta a los pequeños, sino que también puede repercutir en la calidad de vida de los padres, causando irritabilidad y cansancio. Por ello, es fundamental establecer hábitos saludables que fomenten un sueño reparador.