El cambio de estación, especialmente con la llegada de la primavera, puede tener un impacto notable en la energía y el estado de ánimo de los más pequeños. En esta época, muchos padres notan que sus hijos parecen más cansados y, en ocasiones, incluso más irritados. Este fenómeno es conocido como astenia primaveral en niños, un trastorno que suele manifestarse como un decaimiento generalizado.