Plantas medicinales

Una planta se considera de uso medicinal cuando contiene sustancias específicas que son beneficiosas para nuestro organismo. De esa manera, no sólo nos nutren frente a carencias propias de nuestra alimentación o nuestro estilo de vida, sino que aportan elementos que nos ayudan a vivir más saludablemente.

Tensión, ansiedad e irritabilidad. Insomnio moderado de origen nervioso.

Estimulante del SNC. Antioxidante. Quemagrasas.

Inflamaciones y dolores osteoarticulares.

Inflamaciones e infecciones de las mucosas. Desequilibrios hormonales femeninos

Intranquilidad. Relajante. Dificultad para conciliar el sueño.

Diurético. Infecciones urinarias.

Depresión leve.

Dolor articular. Patologías reumáticas

Insuficiencia circulatoria (mejora el flujo sanguíneo en el cerebro). Vértigos y mareos.

Sobrepeso. Saciante. Antienvejecimiento cutáneo.

Insuficiencia cardíaca leve. Alteraciones de las funciones cardíaca o circulatoria.

Resfriados, catarros. Infecciones respiratorias

Diurético (en casos de hipertensión y sobrepeso).

Varices y piernas cansadas. Hemorroides

Estreñimiento ocasional.

Protector hepático, antioxidante. Reducción de la acumulación de colesterol en la sangre.

Dispepsias digestivas. Colesterol. Diurético

Purificador de la sangre. Antiséptico general.