Aún existe un gran desconocimiento a la hora de tomar el sol. Es posible ponerse morena de forma segura sin arriesgar nuestra piel ni exponer nuestra salud.
- Cuando el cielo está nublado es necesaria la protección: En verano siempre hay que usar algún tipo de protección sobre todo si se va a la playa o la piscina.
- Aunque estemos morenos nos podemos quemar: El bronceado no es un protector solar. Aunque se tenga el tono deseado debe aplicarse una crema con factor de protección.
- El protector solar deber renovarse cada 2 horas: No basta con ponerse protección por la mañana antes de salir de casa. Si se va a la playa o la piscina es importante ponerse protección cada vez que se sale del agua.
- Los días de mucho sol utilizar ropa oscura: La ropa clara puede resultar más fresca, pero deja pasar los rayos solares. La ropa negra, de un tejido ligero y transpirable, es mucho más segura en los días de sol muy fuerte.
- Proteger correctamente las zonas sensibles del cuerpo: Es importante proteger bien las zonas proclives a quemarse como la nariz, los labios, las orejas, los empeines, las rodillas y su parte trasera y la raya del pelo.
- No conservar la crema protectora del verano pasado: Los productos pierden efectividad de un año para otro y más si se han abierto. Protegerán mucho menos.
- El sol no cura el acné: El sol no elimina el problema, simplemente lo camufla mientras se está bronceado pero además puede resecar y quemar la piel. Imprescindible la protección muy alta en estos casos.
- Si tomas el sol a partir de las 16h también hay que usar protector: Por la tarde el sol es menos agresivo porque no está tan alto en el cielo, pero debes protegerte igualmente con el factor que utilizas habitualmente.
- El protector más potente és el 50+: Desde 2006, la Comisión Europea ha establecido los índices de protección existentes en el mercado según su efectividad, y ya no llegan al 90. Es importante escoger una protección solar adecuada según tu fototipo. Protección baja: entre 6 y 10; Protección media: entre 15 y 26; Protección alta: entre 30 y 50; Protección muy alta: 50+.
- Un protector solar muy alto no impide el bronceado: Un protector solar muy alto evita que te quemes, que te afecten los rayos nocivos del sol y previene el melanoma y el envejecimiento prematuro. Puede que tardes más en broncearte, pero no impide que pase y, de hecho, lo hace de forma segura.